lunes, 21 de septiembre de 2015

LOS IRREGULARES POR MARÍA ZARAGOZA




Corinne
María Zaragoza

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Frente al pelotón de fusilamiento, Violette Szabo recordaría cómo fue reclutada y pensaría que, después de todo, quizá lo que más le había seducido del asunto no había sido matar nazis, ni vengar a su marido, ni siquiera la libertad. Quizá lo que más le había conquistado de toda la propuesta era el nombre, o más bien el apodo por el que se conocía al Ejecutivo de Operaciones Especiales (SOE): los Irregulares de Baker Street.
No sabía a quién se le había ocurrido la gracia, pero no dejaba de tener un punto simpático pese a todo. Los Irregulares de Baker Street, pero los de Winston Churchill, no los de Sherlock Holmes.
Quizá le hubiese gustado ser una golfa de cara sucia, una sin techo observadora, correteando por el Londres victoriano, aquel del que tanto había escuchado hablar. 

NOTA DE PRENSA. "DRÁCULA. AÑO CERO".

Para los que aún tenéis duda de si debéis entrar en nuestra tienda y adquirir el libro de Antonio Sachs con las láminas (autoría de Francisco José Asencio) y los micorrelatos exclusivos (sólo 20 unidades), aquí os dejamos la nota de prensa para que sepáis más sobre el autor y su magnífico libro.




viernes, 18 de septiembre de 2015

LOS IRREGULARES POR CRISTINA JURADO




Out of context
Cristina Jurado

El día que cumplí siete años, entendí por qué en casa me llamaban Gábriel y no Gabriel o Grabié, por qué tomábamos té a las cinco en punto, y por qué mi padre lucía un bombín en cualquier época del año, aunque viviéramos en una de las zonas más calurosas del sur de España. We are Englishmen, of course!, decía él y yo no sabía a qué se refería.
Cierto que en casa se hablaba inglés, pero hasta entonces no había comprendido que aquel era un idioma distinto al de la escuela. Simplemente, no me había dado cuenta. Entonces empecé a prestar atención y comprendí que Josefa, nuestra asistenta, no entendía lo que decíamos cuando servía la mesa. Llegué a creer que se trataba de una lengua secreta inventada por mis padres para comunicarse conmigo sin hacer partícipe al resto del mundo de nuestros asuntos domésticos.
El origen de los acontecimientos en los que me he visto envuelto recientemente se remonta a unas semanas después de uno de mis cumpleaños, cuando mi abuela Margaret vino a pasar una temporada con nosotros. Era una mujer sosegada, de mejillas sonrosadas y moño tirante que olía a agua de rosas, y que hablaba siempre en voz muy baja. 

jueves, 17 de septiembre de 2015

LOS IRREGULARES POR ALEJANDRO CASTROGUER



¿Alguien recuerda a Vera Lynn?
Alejandro Castroguer

A mis abuelos Diego, Antonia y Josefa, 
que nunca se olvidaron de las navidades de sus nietos.
Cuando le conocí estaba muerto de miedo, por mucho que él se esforzase en esconderlo tras esa sonrisa que brindaba al destino a modo de repulsa. Era más un rictus funerario de momia egipcia que la natural expresión de un estado vecino a la alegría o la felicidad. Sonrisa estrangulada. Recuerdo que una mañana coincidimos en Wellington Park. De pronto, William y yo nos vimos sentados a la misma sombra del mismo nogal centenario y frente al mismo coro de palomas que, de un lado a otro de nuestro banco, exigía el diezmo en pago a sus esfuerzos, al ser o no ser de sus estómagos. Empezamos compartiendo el pan duro que les brindábamos. Eso fue al principio de todo. Días más tarde llegó la ocasión de las presentaciones. Encantado, me llamo William. Yo, Graham. Y la catarsis de las primeras confidencias:
—Me gustaría ser un pájaro. —Esta es la frase inaugural de su drama. Los minutos previos al laberinto de sus últimas semanas. (A veces he pensado en llamar a este relato «William Spode». Él es lo sustantivo en este recuento de heroicidades mínimas. Pero los editores mandan y piensan, con razón o sin ella, que su palabra es Palabra de Dios.)
Lo dijo sin echar a volar la voz, sin permitirse el despegue del anhelo ni el estallido del gozo. 


Podéis adquirir el libro en cualquier librería de España, incluídos FNAC y Casa del Libro o en la web de la editorial con gastos de envío gratis.
http://www.cazadorderatas.com/tienda/


martes, 15 de septiembre de 2015

LOS IRREGULARES POR MERCEDES ROSENDE




Peleando en la cubierta del Titanic 
Mercedes Rosende

18:23 horas
En eso habíamos quedado, brother, le dije al estúpido de Sherlock una y otra vez después que detuvo el vehículo, apagó el motor y su mirada se perdió en algún punto que no pude determinar.
Hasta ese momento las cosas habían salido tal como las habíamos planeado, el asalto al banco en menos de cinco minutos, la huida en el coche blanco —alquilado con una tarjeta robada—, el cambio de vehículo en un bosque alejado y sin testigos. En un pantano profundo quedaron las armas, las máscaras y la ropa que usamos para el robo, y el auto blanco que vi sumergirse en el agua barrosa sin poder reprimir un suspiro de pena. La policía tardaría al menos dos días en encontrarlo y algunas horas más en sacarlo, para compro- bar, después de realizar mil pericias, que en el vehículo no hay ni una puta huella dactilar.
Sherlock había sido un buen socio, había aprendido el oficio y, aunque muy delgado y de aspecto enclenque, venía soportando la maratón que llevábamos desde el amanecer como si tuviera un entrenamiento en resistencia física.  

lunes, 14 de septiembre de 2015

LOS IRREGULARES POR JUAN GUINOT


Ya podéis conseguir la antología de cuentos sobre Los Irregulares en nuestra tienda. Recordad que los autores que participan son una pasada: Ángel Olgoso, Elia Barceló, Carmen Moreno, Rodolfo Santullo, Kike Ferrari, Mercedes Rosende, Juan Guinot, María Zaragoza, Cristina Jurado, Alejandro Castroguer y Daniel Pérez Navarro.
Una antología única.








La Yumba
Juan Guinot

Diciembre es un mes de mierda y hoy es el peor día del mes. Tengo que laburar, tratar de no pensar, tirar del carro, ir despacio, cuidarme y dejar que el día pase, que este mes termine.
Salgo de avenida Corrientes, encaro por calle Drago, freno: sirenas y bocinazos chillan a mi espalda. Voy con mi carro contra un auto que está estacionado. El camión de los bomberos me pasa bien finito, sacude los cartones. Un bombero, que va agarrado de una manija en la parte de atrás del camión, gira la cabeza debajo del casco, me enfoca con los ojos; miro para un costado.
En la vereda de enfrente, al pie del monumento a la Orquesta de Pugliese, el Loco Saúl me hace señas con la mano; quiere que cruce. Le digo que espere, le señalo Corrientes en dirección al cuartel de los bomberos. Atrás del autobomba, casi siempre, sale el camión con escalera y a ese mejor no ponérsele adelante, sobre todo, si sos un cartonero.
Aprovecho para tomar un poco de agua. Es de noche, el asfalto arde. Guardo la botella en el carro, manoteo la toalla. Al sacarla, se sale una de las puntas de la frazada marrón, la vuelvo a meter entre los cartones.
Me seco la transpiración de la cara y el cuello. Enrollo la toalla en la manija del carro. 

viernes, 11 de septiembre de 2015

ENTREVISTA A ANTONIO SACHS, AUTOR DE "DRÁCULA. AÑO CERO"

                      
Antonio Sachs (Murcia, 1974)

Cursó estudios de Filosofía y Letras en la Universidad de Murcia.
Incansable lector, y gran admirador de la novela gótica, descubrió su vocación literaria a los veintiocho años.
Coautor de varias antologías —alguno de sus relatos será traducido próximamente al alemán—, ha compaginado el oficio de artesano alfarero con su pasión por la escritura y el estudio del mito del vampiro.
Drácula: Año Cero es su primera incursión en el género histórico, donde se atreve a redefinir los orígenes del mítico voivoda.
En la actualidad prepara una novela de terror kafkiano, así como su participación en las jornadas literarias de la Semana Gótica de Madrid (SGM).



1.- Creo que hay una pregunta obligada y de rigor, ¿por qué Drácula?

Porque sí. Un SÍ con mayúsculas. De la misma manera que la noche siempre será más atractiva que el día. Tenía que ocurrir, tarde o temprano. Y también porque era necesario: había mucho que contar sobre un personaje del que se ha publicado mucho pero en realidad se sabe muy poco.

2.- Pudo hacerlo novela, pudo llevarlo al terreno de la novela gráfica, pero te decantaste por un estudio, ¿tienes algo de masoquista?

Lo cierto es que me he sentido muy cómodo dando forma a esta investigación, ya que el estilo de la narración y el acabado final beben directamente de las novelas de aventuras. La biografía de Vlad Draculea es tan salvaje, tan trepidante y despiadada, que se hace difícil recurrir a la ficción.

3.- ¿Cuál es tu mayor temor?

Perder a quienes quiero.

4.- ¿Qué supuso la película de Coppola en el descubrimiento del mito?

Más bien fue un redescubrimiento. Una actualización. La vi en un par de ocasiones cuando se estrenó en cines y tengo que reconocer que me encantó.  La he vuelto a disfrutar en repetidas ocasiones y creo que es una de esas películas únicas que marcan a varias generaciones; pese a que las evidentes licencias históricas del prólogo inicial y las continuas infidelidades al texto de Stoker son más que evidentes.

5.- ¿Y Bram Stoker?

Bram Stoker acrecentó el mito otorgándole la vida después de la muerte. Lo hizo inmortal. Más no se puede hacer.

6.- El prólogo de tu libro corre a cargo de Dacre Stoker, sobrino bisnieto del novelista, ¿qué supuso trabajar con él?

Fue precisamente al inicio de este proyecto cuando supe que, gracias a la intervención de un amigo en común, Dacre Stoker había aceptado escribir el prólogo de mi libro. He de reconocer que fue un punto de inflexión para afrontar este proyecto con más ilusión si cabe. Nunca podré darle suficientemente las gracias.



7.- ¿Qué esperas de este libro?

Emocionar al lector. Que el público en general conozca a ese gran desconocido que sigue siendo Vlad Draculea, sin olvidar los orígenes del mítico vampiro que Stoker hizo de él.

8.- ¿Esperamos otro de monstruos?

Sí, por supuesto. Creo que los libros que hablan de monstruos, humanos o no, son los más interesantes.

9.- Si tuviera que recomendarnos un autor de terror, ¿cuál sería?

¿Uno solo? Imposible. Puesto que Bram Stoker no necesita ser recomendado, me arriesgaría con Alan Moore y Jamie Delano, y añadiré al menos cinco plumas más: David Jasso, Maria Zaragoza, Jesús Cañadas, Juan de Dios Garduño y Emilio Bueso. Literatura en vena, y esto es una advertencia.

10.- ¿Es Drácula el monstruo que más terror nos causa? ¿Por qué?

Creo que Drácula es el monstruo que más nos fascina. La noche, el misterio, la inmortalidad..., o sencillamente todos esos lobos que le obedecen y reconocen como dueño y señor, hacen de él ese monstruo que muchos de nosotros querríamos ser.


EXTRACTO DEL PRÓLOGO DE DACRE STOKER


Antonio Sachs nos conduce a través de estas páginas a un universo donde la historia y la ficción se juntan en una interesante síntesis de las figuras de un ¾para algunos¾ mismo personaje, el conde Drácula. Nos introduce en un tema que hasta la fecha ha sido polémico y que continuará alimentándose libro tras libro, película tras película: el origen de Drácula.
El debate sobre las conexiones posibles contra las probables entre Vlad Tepes y el conde Drácula deriva en una animada e interesante conexión. Aunque hay poca evidencia de que, cuando Bram Stoker bautizó a su vampiro Drácula, tuviera mucho conocimiento sobre la familia del Drácula histórico.
Bram Stoker no inventó a los vampiros con su libro Drácula, y no fue este el primero en establecer una historia sobre vampiros; los relatos de John Polidori y Joseph Sheridan Le Fanu fueron algunos de los predecesores más notables de su novela. Sin embargo, su genio creador creó al abuelo de todos los vampiros, mediante la mezcla fantástica de la mitología y el folclore de su nativa Irlanda junto con el de otras antiguas culturas como la oriental.

Dacre Stoker